Si quieres la paz, trabaja por la Justicia.
La Justicia, no es el dar o repartir cosas a la humanidad, sino, el saber decidir a quién le pertenece esa cosa por derecho.
La República Dominicana se encuentra sumida en la peor crisis financiera que registra su historia. Las prácticas corruptas de los gobiernos dominicanos profundizan el estado de miseria y hacinamiento que padece nuestro pueblo. El clientelismo, el nepotismo, tráfico de influencias, soborno, financiamiento ilegal de campañas políticas , fraude electoral, evasión de impuestos, el favoritismo, la concusión, el peculado, el desfalco y la malversación de fondos públicos, cada vez más crecientes en el seno de los partidos políticos, convertidos en verdaderas cleptocracias llevan al país irremisiblemente a su destrucción total.

Es hora de tomar conciencia del derrotero que transitamos, haciendo un espacio de reflexión que unifique a la familia dominicana en un esfuerzo colectivo para la erradicación de la cultura corrupta que nos embarga.